Cuando instalas una app y te pregunta si puede acceder a tus fotos, tu ubicación o tu micrófono, es fácil pulsar «Permitir» sin pensarlo mucho, solo para que te deje en paz. El problema es que muchas apps piden permisos que no necesitan para funcionar, y eso puede acabar exponiendo más datos tuyos de los que te gustaría.
Qué es exactamente un permiso de app
Un permiso es la autorización que le das a una app para acceder a una parte concreta de tu móvil: la cámara, el micrófono, los contactos, la ubicación, el almacenamiento… Sin ese permiso, la app no puede usar esa función, aunque el resto de la app siga funcionando con normalidad.
Los permisos que más conviene vigilar
- Ubicación: muchas apps la piden aunque no la necesiten para funcionar, simplemente para recopilar datos sobre tus movimientos.
- Micrófono: solo debería activarlo una app si de verdad usas llamadas, notas de voz o comandos de voz dentro de ella.
- Cámara: necesaria para apps de fotos o videollamada, pero sospechosa en una app de linterna o de calculadora, por ejemplo.
- Contactos: útil en apps de mensajería, pero no debería hacer falta en un juego o una app de notas.
- Almacenamiento o fotos: permite a la app ver (y a veces subir) tus archivos e imágenes guardadas.
Cómo revisar los permisos en Android
- Ve a Ajustes → Aplicaciones.
- Toca la app que quieras revisar y entra en «Permisos».
- Comprueba qué tiene activado y desactiva lo que no tenga sentido para esa app.
También puedes hacerlo al revés: ve a Ajustes → Privacidad → Administrador de permisos, y verás, por ejemplo, todas las apps que tienen acceso a tu ubicación juntas en una sola pantalla.
Cómo revisar los permisos en iPhone
- Ve a Ajustes y baja hasta la lista de apps.
- Toca la app y revisa qué permisos tiene concedidos.
- Alternativamente, ve a Ajustes → Privacidad y seguridad, y revisa por tipo de permiso (Ubicación, Cámara, Micrófono…) qué apps tienen acceso a cada uno.
Un truco útil: «Permitir solo mientras se usa la app»
Tanto Android como iPhone ofrecen esta opción intermedia para la ubicación: en vez de dar acceso permanente o denegarlo del todo, la app solo puede usar tu ubicación mientras la tienes abierta en pantalla, nunca en segundo plano. Es un buen punto medio para apps de mapas o transporte que sí necesitan tu ubicación, pero no todo el rato.
Señales de que una app pide permisos de más
- Una app de linterna que pide acceso a tus contactos o tu ubicación.
- Un juego sencillo que pide acceso al micrófono sin tener ninguna función de voz.
- Una app de edición de fotos que pide acceso a tus contactos o tus llamadas.
Si ves algo así, revócalo: en la mayoría de los casos la app seguirá funcionando igual, y si algo deja de funcionar, siempre puedes volver a activarlo. Y si además quieres estar más protegido en general, revisa también nuestra guía sobre cómo saber si una web es segura antes de dar tus datos en cualquier sitio.
Preguntas rápidas
¿Revisar los permisos rompe el funcionamiento de las apps?
Normalmente no, siempre que quites solo los permisos que no tienen relación con lo que hace la app. Si notas que algo deja de funcionar, puedes volver a activar ese permiso concreto.
¿Con qué frecuencia debería revisar los permisos de mis apps?
Con hacer una revisión completa una o dos veces al año es suficiente, y merece la pena fijarse también cada vez que instalas una app nueva.
¿Es peligroso denegar un permiso a una app?
No, denegar un permiso solo limita lo que esa app puede hacer en tu móvil; nunca supone un riesgo para ti, más bien lo contrario.