Elegir tu primer portátil puede dar bastante respeto: RAM, procesador, SSD, pulgadas… una lista de números que no dicen mucho si no te dedicas a esto. La buena noticia es que, en realidad, solo necesitas fijarte en un puñado de datos para acertar. Aquí te lo explicamos sin lío.
Primero, ¿para qué lo vas a usar?
Antes de mirar ninguna ficha técnica, piensa en qué vas a hacer con el portátil la mayoría de los días. No es lo mismo navegar y usar el correo que editar vídeo o jugar.
- Uso básico: navegar, redes sociales, ver series, ofimática ligera.
- Estudios o teletrabajo: videollamadas, documentos, hojas de cálculo, varias pestañas abiertas a la vez.
- Creación o gaming: edición de fotos o vídeo, diseño, juegos exigentes.
Cuanto más exigente sea tu uso, más importa invertir en procesador, RAM y una buena pantalla.
Los datos que sí importan
Procesador y RAM
El procesador es el que hace el trabajo y la RAM es la memoria donde se guarda lo que tienes abierto en cada momento. Para un uso normal, con 8 GB de RAM vas sobrado; si sueles tener muchas pestañas o programas a la vez, mejor 16 GB. Te lo explicamos con más detalle, incluyendo qué procesadores son gama de entrada y cuáles no, en nuestra guía sobre RAM, procesador y almacenamiento.
Almacenamiento: SSD sí o sí
Hoy en día un portátil con disco SSD es casi obligatorio: arranca en segundos y todo va más fluido que con los discos duros antiguos (HDD). Con 256 GB tienes para empezar; si guardas muchas fotos, vídeos o instalas juegos pesados, mejor 512 GB o más.
Pantalla: tamaño y resolución
Los tamaños más habituales son 13-14 pulgadas (más ligero, ideal para llevar a todas partes) y 15-16 pulgadas (más cómodo para trabajar, algo más pesado). Busca al menos resolución Full HD: por debajo se nota borroso.
Batería: autonomía real
Las fichas técnicas suelen prometer más horas de las que da en el uso real. Como referencia, si buscas «autonomía» en las opiniones de compradores tendrás una idea más fiable que el dato oficial del fabricante.
Windows, Mac o Chromebook
Windows es la opción más flexible y compatible con casi cualquier programa. Mac (macOS) suele tener muy buena autonomía y acabado, pero es más cara y algunos programas específicos no están disponibles. Un Chromebook es barato y sencillo, perfecto para un uso muy básico centrado en internet, pero limitado si necesitas programas de escritorio.
Cuando lo tengas en casa
Una vez elegido y comprado, el siguiente paso es prepararlo bien desde el primer día: actualizaciones, antivirus y copias de seguridad incluidas. Te lo contamos paso a paso en cómo configurar un ordenador nuevo desde cero.
Preguntas rápidas
¿Cuánta RAM necesito para un uso normal?
Con 8 GB tienes de sobra para navegar, ofimática y streaming. Si trabajas con muchos programas a la vez, sube a 16 GB.
¿Merece la pena comprar un portátil de segunda mano?
Sí, siempre que venga de una tienda o vendedor de confianza con garantía y la batería esté en buen estado.
¿SSD o HDD?
SSD siempre que puedas: la diferencia de velocidad en el día a día es enorme.